De Todo Un Poco
Irán celebra su pase al Mundial de 2026 con pequeños festejos e indiferencia

Irán celebró su clasificación al Mundial 2026 de fútbol con pequeños festejos en las calles de Teherán, aunque reinó cierta indiferencia en el país persa ante el divorcio entre la selección de fútbol y parte de los aficionados desde las protestas de 2022.
Unas 500 personas salieron a las calles de la capital con banderas de Irán y algunos conductores de coches se unieron con bocinazos cerca del estadio Azadi de Teherán después de que la selección iraní lograse el pase mundialista tras empatar 2-2 ante Uzbekistán, que se había adelantado en dos ocasiones en el marcador, informó la agencia IRNA.
En ocasiones pasadas, como tras la clasificación para el mundial de Catar de 2022, la afición iraní celebró de manera más eufórica el pase en un país obsesionado con el fútbol.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, presenció el partido desde las gradas y felicitó a la selección nacional iraní por su séptima clasificación a un Mundial de fútbol, a la vez que deseó que «continúen» los éxitos deportivos a lo largo del año.
Algunos medios deportivos del país, como Varzesh3, homenajearon la clasificación de su selección a la cita deportiva en Estados Unidos, Canadá y México, dos jornadas antes de que se acabe la ronda clasificatoria.
Sin embargo, el diario Khabar Online minimizó las celebraciones ciudadanas.
“Ni un simple bocinazo por la clasificación al Mundial”, fue el título del artículo del medio sobre el tema.
“La selección nacional pasó al Mundial, ¡pero muchos no estaban contentos, muchas personas ni siquiera sabían que Irán jugaba contra Uzbekistán y que se clasificaría para el Mundial con un empate!”, recrimina el texto e indica que la razón se debe a cuestiones fuera del campo de fútbol, sin explicar cuáles.
Durante los últimos años, especialmente desde las protestas desatadas en 2022 por la muerte de la joven Mahsa Amini bajo custodia policial, por no llevar bien puesto el velo islámico, los iraníes han perdido parte de la pasión por su selección por la aparente indiferencia de los futbolistas a la represión de las revueltas, que causaron la muerte de 500 manifestantes.
Tras la derrota de la selección nacional ante Estados Unidos en Catar, que supuso su eliminación, muchos iraníes lo celebraron con gritos en las calles y desde ventanas contra las autoridades de la República Islámica.
Un sentimiento de apatía que es posible que llegué a la próxima Copa del Mundo que se jugará en Estados Unidos, Canadá y México, en medio de las tensiones políticas entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear iraní.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha llamado a Irán a dialogar, pero al mismo tiempo ha amenazado con atacar el país persa si no acepta su oferta de negociar.
Aun así, Irán ha repetido en numerosas ocasiones que no negociará bajo presiones y amenazas. EFE
