Fútbol Internacional
Aitana: «El Balón de Oro te cambia la vida

«Me siento cómoda centrando las miradas del fútbol femenino. Para nada es una presión. Para mí es una responsabilidad muy grande, pero la tomo con valentía y también con ilusión. El tener tantos aficionados, el ser referente de muchas niñas y niños… creo que estamos cambiando la sociedad. Somos parte de este cambio y es algo que creo que voy a valorar mucho en el futuro. Ahora pocas veces te paras a pensar, porque la carrera de una futbolista pasa muy rápido, pero lo que estamos consiguiendo te llena de verdad», explica.
Preguntada acerca de qué es lo mejor de un galardón así, indica: «Teniendo en cuenta que los Balones de Oro se consiguen gracias al colectivo, lo mejor… yo siempre que veía las galas de Balón de Oro cuando era pequeña era como la máxima exposición del fútbol. Donde puedes llegar a lo más alto a nivel individual».
«Verte ahí cuando hace años veías en la tele a Messi recogiendo tantos Balones de Oro es algo único, te sientes realizada porque sabes que el camino individual tampoco ha sido fácil. Cada uno tiene su camino y sabemos que además siendo mujeres hemos tenido que batallar mucho. Y luchar mucho. Y pasar por muchos momentos incómodos. Ese momento es de máxima realización personal», añade.
Aitana también aprecia mucho el reconocimiento de las rivales: «Siempre he sido la misma, tanto antes como después de todo lo que me ha pasado. Sí que es cierto que llevo muchos años con las compañeras del equipo y las formas de ser no cambian. Pero con las rivales, tanto a nivel de club como a nivel de selección, me siento muy querida y muy respetada también. La gente me admira mucho y eso es algo de lo más gratificante que te da el fútbol».
«Que te admiren compañeras vale, pero que te admiren las rivales contra las que juegas, incluso entrenadores o entrenadoras que a veces destacan tu nombre o tus habilidades, a mí personalmente es algo que me llena de verdad. Estamos hablando de rivales, de jugadoras que van a querer ganar el partido contra ti», razona.
Además le permite dar un mayor impulso a iniciativas como el campus que lleva su nombre y que se celebrará en su localidad natal del 12 al 17 de abril: «Es algo tan satisfactorio como levantar un trofeo, al ciento por ciento. Para mí el campus forma parte de lo que soy yo, de lo que quiero crear a mi alrededor e incito a mi gente para que salga adelante. No tengo beneficios económicos en él, es un tema más de sentirte llena. A mí es algo que me llena realmente».
Hay, en cambio, un lado más negativo: «Tampoco es peor, pero al final te cambia la vida. Pasas a ser referente para muchas personas. Y eso significa que cuando vas por la calle, en tu pueblo, en Barcelona o en España, no pasas desapercibida. Estás en el punto de mira de mucha gente y te sientes observada cada dos por tres, sientes que no puedes hacer nada sin la vista de los demás. Hay momentos que me gustaría tenerlos más para mí, ser una persona no conocida para poder hacer lo que quiera. Irme, por ejemplo dos o tres días, por Cataluña a una escapada rural o lo que sea. Y pasar desapercibida».
«Me encantaría porque son mis momentos de desconexión. Y quiero olvidarme un poco de la Aitana futbolista. Sigo siendo la Aitana persona de toda la vida, pero la Aitana persona ha tenido que adaptarse a todo esto que me ha llevado el éxito. Por una parte está muy bien porque dice mucho de cómo ha cambiado la sociedad y para mí era impensable que hace años una mujer pudiera ser referente, pero a nivel individual, cuando lo vives notas que igual hay otros momentos en los que te gustaría pasar desapercibida», agrega.
A pesar de todo quiere más, no acomodarse: «Individualmente siempre he dicho que la mentalidad y la ambición es algo que me mueve. Y eso quiere decir que quiero seguir muchos años en esto. El día que me conforme con lo que hago, no voy a tener eso que te remueva de seguir ganando, de seguir compitiendo, de seguir entrenando cada día al máximo nivel para ser mejor. Hasta ahora a mí no me ha pasado». EFE
